El número de indocumentados detenidos del 1 de octubre de 2008 al 31 de marzo de 2009 se redujo un 24 por ciento en la frontera entre Estados Unidos y México, respecto al mismo periodo anterior, informó la Patrulla Fronteriza. Sin embargo, el número de inmigrantes muertos en el intento de ingresar a territorio estadounidense aumentó un 7 por ciento en el mismo lapso, de acuerdo con los datos oficiales.
La disminución en el número de arrestos puede ser un indicio de que también han bajado los intentos de cruces, debido al aumento de la vigilancia en la frontera, lo cual estaría obligando a que los inmigrantes utilicen rutas más peligrosas, con el riesgo que eso implica para su vida.
“El número de inmigrantes muertos a lo largo de la extensa frontera de 3,219 kilómetros entre México y Estados Unidos, aumentó en un 7% entre el 1 de octubre y el 31 de marzo, el primer semestre del año fiscal del 2009. El mayor incremento ocurrió en el sector de patrullaje de Tucson, unos de los más extensos corredores por el que ingresan los inmigrantes indocumentados al país, procedentes de México”, de acuerdo con un cable de The Associated Press.
De acuerdo con los datos de la Patrulla Fronteriza, en el periodo fiscal de octubre a marzo anterior fueron gallados los restos de 128 personas, en comparación con los 120 que se encontraron en el mismo periodo de seis meses anterior.
Sin embargo, los arrestos de personas que cruzan la frontera ilegalmente desde México hacia Texas, Nuevo México, Arizona y California bajaron a menos de los 265 mil. La disminución significa una reducción de más del 24 por ciento con respecto al mismo periodo anterior, y un 37 por ciento menos que los primeros seis meses del año fiscal que comenzó el 1 de octubre del 2006.
El sacerdote Robin Hoover, fundador del grupo de Humane Borders (Fronteras Humanas) que ha instalado estaciones donde se distribuye agua a los migrantes que cruzan el sur del desierto de Arizona, dijo a la agencia AP que “los migrantes se arriesgan a terrenos más peligrosos por períodos más prolongados, y se debería prever que habrá más muertes”.
“Lo que hemos visto es que la tasa de muertes ha aumentado pese a que es menor el número de personas que cruza, un directo resultado de un mayor número de agentes, más vallas y más equipos”, dijo.
Casi la mitad de los muertos fueron hallados en el sector más escarpado de Tucson, vigilado por la Patrulla Fronteriza, que registró un aumento del 30 por ciento en el mismo periodo un año antes. También se hallaron más muertos en los sectores de Laredo y Del Río en Texas, y en sector El Centro, al sudoeste de California.