El miércoles 9 de diciembre, el reportero Ricardo Chávez Aldana se presentó a laborar de manera en el programa Patrulla 800, de 11:00 a 12:00 horas, en la frecuencia 800 de Amplitud Modulada, de la estación Radio Cañón de Ciudad Juárez (XEROK una de las pocas en el país que transmite en frecuencia libre internacional durante la noche). Por la tarde, sus familiares le informaron de las amenazas de muerte recibidas tras el asesinato de sus dos sobrinos.
De acuerdo con El Diario, Ricardo acudió a la casa de su hermana y se extraño de ver las luces apagadas por lo que sobresaltó, en el interior de la casa estaban sus familiares alterados ya que minutos antes habían recibido amenazas vía telefónica. “Van a valer madre y va a haber una masacre”, fueron algunas de las palabras empleadas por las personas que estuvieron llamando a la madre de los dos Christian y Giovanni Fraire.
Posteriormente, el reportero se llevó a su hermana, su esposa y sus hijos a un puente internacional y solicitaron refugio a las autoridades de Estados Unidos. Un directivo de Radio Cañón dijo que el conducto no denunció el hecho a las autoridades mexicanas por temor y desconfianza hacia la institución responsable de la impartición de justicia, por lo que optaron por huir del país y pedir asilo al gobierno de EU.
“No lo consideramos un atentado contra la prensa, sino un atentado contra una familia honrada, honesta que fue muy dañada y sigue siendo dañada”, dijo el directivo de la estación de radio XEROK, Radio Caño, citado por el matutino y quien solicitó la reserva de su identidad.
Las víctimas fueron identificadas como Iván Pérez Aguilar, de 24 años; Miguel Ángel Salas, de 18 años; y los hermanos Giovanni Fraire Chávez, de 15; y, Luis Cristian Fraire Chávez, de 19, quien era estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Chihuahua. Los hermanos Fraire Chávez eran sobrinos de Chávez Aldana.
“Después de la masacre, la familia Fraire Chávez procedió a darle cristiana sepultura a los hermanos. Ricardo, durante la transmisión del programa matutino donde comparte micrófonos con el conductor noticioso Tony Tirado, hizo un llamado a las conciencias de los asesinos para que no mataran seres inocentes que tienen toda una vida por delante”, de acuerdo con la nota de El Diario.
El matutino recuerda que, junto con Ricardo Chávez Aldana, se encuentran en El Paso, Texas, los periodistas Jorge Luis Aguirre y Emilio Gutiérrez, quienes huyeron ante las nulas garantías de vida para ellos y sus familias. Por la misma causa también se ubica en El Paso el derechohumanista Gustavo de la Rosa Hickerson.